Bizcochos y Suspiros de Moya

suspirosLos bizcochos de Moya son una variante de una receta muy conocida: los bizcochos lustrados. Pero en Moya presentan una elaboración totalmente diferente a todos los demás. Y todo se debe a un “accidente” que se convirtió en simpática anécdota. La acción se puede situar en los años 60 del siglo XIX (según testimonios orales). Una mujer de Moya conocida como “Cha” Manuela se puso a elaborar bizcochos (y suspiros) por encargo. La persona que encargaba el bizcocho (o el suspiro) ponía los ingredientes; “Cha” Manuela ponía sus manos.

bizcochos“Por aquella época, la única panadería que existía en estos contornos era la de seña Antonia (…). Era allí donde ‘Cha’ Manuela acudía presurosa buscando un huequillo en el ahumado horno, para cocinar sus bizcochos. Tenía un lebrillo viejo, pero bien aliñado, y provista de un batidor de palo ponía a prueba su espectacular maña, agotando con gracia picaresca el último síntoma de energía”, escribió Perera.

La receta de estos dulces se hizo muy apreciada y, en el siglo XX, otras mujeres como “Cha” Jacinta y, después, Candelarita la del pan tomaron el relevo. Fue “Cha” Jacinta la que descubrió por “accidente” la receta actual de los bizcochos de Moya. Lo cuenta Josefa González: “Dicen que a ‘Cha’ Jacinta se le quemó el bizcocho un día y se dijo: Vamos a ponerle un poco de lustre para tapar lo quemado, y de ahí salió. Y Candelarita aprendió de ella”.

Fuente: http://nortedegrancanaria.es

This entry was posted in Alimentación, Hecho en Canarias and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published.